Vivienda unifamiliar en El Escorial

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El Escorial, Madrid

Vivienda unifamiliar en El Escorial

Arquitectos:
Ignacio Vicens y Hualde
José Antonio Ramos Abengózar

Arquitecto colaborador:
Fernando Gil
Adam Bresnick

Arquitecto técnico:
Ricardo Alberca

Fotografía:
Estudio Vicens+Ramos
Eugeni Pons

La vivienda se sitúa en una parcela de topografía prácticamente plana pero muy singular, en la que brotan grupos de peñascos de granito y en uno de ellos un macizo de robles, sin embargo no posee vistas lejanas lo que conduce el proyecto a una vivienda muy integrada en la parcela, desarrollándola bordeando los peñascos convirtiendo estos en los objetos de vistas de todas las estancias de la casa. La vivienda se cualifica con los patios y ellos son el argumento de todo el proyecto.

El desarrollo longitudinal elegido se contornea de manera que se van abriendo vistas y relaciones a distintas partes del jardín. Cuando se pierde una relación aparece otra nueva, volviendo en algún caso a otra anterior pero desde otros puntos de vistas. La casa es muy plana y escondida y a medida que se adentra en el interior sube hasta llegar a una pequeña estancia-estudio concebida como balcón sobre la parcela y como intento de estirarse para ver la colina donde se sitúa El Escorial.

La volumétrica de la casa queda sencilla y geométricamente definida con formas muy netas y claras, como primario contenedor de espacios, resueltos en su acabado con revocos a la madrileña muy lisos en tonos blancos grisáceos. Junto a este perímetro obligado solo se sitúa otro material en la parcela, que es el solado de cuarcita gris verdosa en ambiguo intento de ser un poco granito y un poco arbusto, pero claramente adecuada a los tonos del entorno. El vidrio en su esencia de transparencia irá acompañado de una carpintería mínima de aluminio en color gris grafito.

El programa en sucesión hasta el fondo de la casa está formado por el garaje al aire libre, paso hacia la entrada, vestíbulo con vistas laterales, taller de cerámica, cocina – servicio, comedor -biblioteca, salón, porche, tres dormitorios, baño, dormitorio principal con vestidor, baño y estudio en planta primera.

La seguridad de la calidad de la casa se encuentra en la parcela, ella se posa respetuosa en simple transición entre patios, teniendo tan clara su misión y su carácter es difícil pensar en desatinos. Nació desde el inicio junto a los arboles y arbustos.

La parcela debe seguir siendo como es, sin ajardinamiento especial, sino reforzar el carácter autóctono que tiene ahora. En la zona de acceso introducir grava de distintos tamaños que permita la circulación de coche y peatonal, como única actuación.

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