Edificio de viviendas en la Calle Hermosilla

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HERMOSILLA4

Madrid, Madrid

Edificio de viviendas en la Calle Hermosilla

Arquitectos:
Ignacio Vicens y Hualde
José Antonio Ramos Abengózar
Carlos Bringas

Arquitectos colaboradores:
Fernando Gil
Desirée González
Jose Ángel Nieto
Romina Barbieri
Mª José Muñoz
Patricia de Elena
Tíbor Martín
Pablo J. Gutiérrez

Arquitecto técnico:
Ricardo Alberca

Con este proyecto nos enfrentamos por primera vez a una construcción en el casco urbano, y además en un lugar muy consolidado y con carácter: el barrio de Salamanca. En este caso no dudamos: la arquitectura debe ser educada, respetuosa con lo que ya existe. Somos los últimos en llegar a una reunión ya comenzada. Nada de llamar la atención. Se trata de participar correctamente y enriquecer el debate, pero con urbanidad, con cortesía. Ese comedimiento, esa contención para relacionarse con los otros nos parece un punto de partida necesario en casos como éste. Luego lo volveremos a adoptar cuando proyectemos la ampliación de Santa Lucía en la Plaza de España.

De modo que se tarta de proyectar un edificio que responda claramente al entorno en el que se inserta, una esquina privilegiada de la llamada “milla de oro” de Madrid, Hermosilla esquina a Claudio Coello. El programa contemplaba locales comerciales, viviendas de alquiler y una especial para el propietario.

Las calles tienen alturas diferentes de coronación, de modo que era necesario diseñar un mecanismo de unión entre las dos alturas. Lo resolvimos con el elemento curvo que recuerda los remates de esquina del barrio. Por lo demás, el edificio es extraordinariamente comedido. Confía en la calidad de los materiales –granito y bronce- y en la delicadeza de los detalles. Los locales comerciales son muy importantes en la zona, como te he dicho, y ocupan habitualmente planta baja y primera. Nosotros aceptamos eso, diferenciando estas dos plantas del resto del edificio. De modo que se puede leer muy claramente un basamento comercial, un cuerpo de alquiler y una coronación para la vivienda del propietario. En realidad es el único cambio tipológico: en el resto del barrio, el piano nobile, el llamado principal, está siempre en la entreplanta. Hoy ese principal es siempre el ático, que disfruta de vistas, soleamiento y terrazas ajardinadas.

A nivel de calle el basamento se protege con grandes piezas de granito, en un bugnato rústico que recuerda los palazzi italianos. El cuerpo principal se dedica a las viviendas de alquiler. Tiene una fenestración seriada, repetida, de huecos profundos, como todos los edificios del barrio, y un aplacado de granito flameado. Los huecos son iguales pero en su interior el despiece de las ventanas varía según las estancias, combinando elementos ciegos y transparentes. Toda la carpintería y los recercados de los huecos es de bronce.

Nada de esto hubiera sido posible sin el entusiasmo del propietario. Puedes imaginarte la cantidad de dificultades que conlleva construir en el barrio de Salamanca, donde las condiciones urbanísticas son de lo más restrictivas y el control por parte de las comisiones de patrimonio agotador. Pero felizmente nos encontramos con el estímulo y la ilusión de una familia apasionada por la arquitectura, extraordinariamente entusiasta, que no sólo no planteaba problemas sino que quitaba importancia a los que se presentaban. Como es lógico, nos volcamos en su ático. Creo que es de las piezas más acabados que hemos realizado, disfrutando con la posibilidad de diseñar los accesos, los jardines en terrazas, en fin, un montón de cosas especiales.

Para el vestíbulo, Fernando Pagola hizo una instalación muy interesante. Cuando proyectamos este espacio, con una zona vertical marcada, pensábamos que sería interesante enfatizar esa verticalidad con una pieza de Pagola también estrecha y alta. Se lo propusimos a Fernando y él lo aceptó, como siempre; después hizo lo que le dió la gana, también como siempre, y precisamente lo contrario: una serie de elementos horizontales. La verdad es que él tenía razón.

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