Edificio de Seguros Santa Lucía

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Madrid, Madrid

Edificio de Seguros Santa Lucía

Arquitectos:
Ignacio Vicens y Hualde
José Antonio Ramos Abengózar

Arquitecto colaborador:
Fernando Gil
Agustín Toledano
Jesús Gómez Ortuño
José Ángel Nieto
Desirée González
Romina Barbieri
Tibor Martín
Pablo Gutiérrez
Patricia de Elena

Arquitecto técnico:
Ricardo Alberca, Pascual Úbeda, Fernando López

Es un proyecto ganado en concurso restringido, organizado por Santa Lucía, la empresa de seguros, para ampliar su sede en la Plaza de España de Madrid. Estamos hablando de una situación privilegiada y de ampliar un edificio con una imagen consolidada. Por lo tanto, el reto fundamental no era el habitual en los edificios de oficinas -flexibilidad de planta, correctas circulaciones…- sino el engarce con el edificio previo y el acuerdo de fachadas.

Presentamos una memoria, quizás un poco pedante, -es la tentación de todo profesor- en la que estudiábamos algunas estrategias de ampliaciones en la historia. Pero debió ser eficaz, pues ganamos el concurso. Como en ella se explican nuestras decisiones, no te las repito.

Básicamente, justificábamos porqué tanto una ampliación mimética como una contrastante nos parecían insensatas. Proponíamos una actuación “a la Asplund”. La fachada, en hormigón blanco, era un sistema estructural de retícula irregular. En realidad lo que varía es la situación, a haces o retranqueada, del sistema de pilares y vigas. Solo mediante este expediente se producen unas vibraciones especiales, un ritmo sorprendente, pero basado en el del edificio de al lado. Al retrasar el cerramiento, se producen unas sombras potentes. Algunos pilares se giran, presentando la arista en lugar del plano. En otros lugares los pilares verticales desaparecen, creando huecos de doble dimensión. Pero son actuaciones mínimas, sutiles. Estoy convencido de que pasarán inadvertidas a la mayor parte de los que pasan por la plaza de España.

Las últimas plantas tienen los despachos de dirección. Entonces decidimos colocar una especie de celosía, o escultura, que cualificara esos espacios. Son los árboles de bronce que nos ha hecho Javier Martínez. Esta celosía tiene su contrapunto con la que vamos a instalar en el salón de actos, en la planta segunda, y con el gran hueco de la puerta principal. Se han colocado lo árboles de la última planta pero falta por hacer la celosía del salón de actos; cuando esté instalada y también el rótulo, en la coronación de los dos edificios, uniéndolos, es cuando estará completo. Hasta entonces hay algo cojo, que no funciona, inacabado.

Estamos contentos de cómo ha quedado el patio interior. No es solo un patio de luces, sino un elemento protagonista. La normativa exigía que fuera abierto, pero nos permitieron cubrirlo parcialmente con un sistema de vigas, que dan sombras; además instalamos en un lateral las pasarelas para las salidas de emergencia. Con eso, el patio tiene límites definidos. Sus fachadas reproducen los esquemas compositivos de la facha principal, con lo que no resulta un espacio subordinado, secundario, sino protagonista. Creemos que será un lugar de descanso muy apetecible.

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