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Pozuelo de Alarcón, Madrid

Vivienda unifamiliar en las Encinas+ Ver proyecto

Arquitectos:
Ignacio Vicens y Hualde
José Antonio Ramos Abengózar

Arquitecto colaborador:
Fernando Gil
Desireé González
José Ángel Nieto
Jesús Gómez
Roberto R. Paraja
Agustín Toledano

Gestión de Obra:
Antonio Muñoz

Arquitecto técnico:
Ricardo Alberca

Fotografía:
Estudio Vicens+Ramos
Eugeni Pons

Se sitúa esta construcción de vivienda unifamiliar en la parcela número 26 de la Urbanización Las Encinas, en Pozuelo, Madrid. La parcela, de una superficie de 14.077,83 m2, es de forma trapezoidal, con acceso por la parte sur. Sus linderos tienen las siguientes dimensiones: 160,52 m a norte; 58,36 m a este; 187,33 m a sur; 102,45 m a oeste.

Se ha decidido ubicar la vivienda cerca de la calle de acceso, de manera que se asegure la privacidad de uso de la mayor parte de la parcela.
Concebida como una “geoda”, la masividad que presenta con los grandes costeros de granito del cerramiento se contrapone al vidrio como el “hueco de una roca, tapizado de una sustancia generalmente cristalizada”.

Sin embargo esta “geoda” no es natural, sino que interviene en ella la mano del hombre, que deja su huella con esas fisuras verticales que presentan los costeros de granito…

La vivienda se desarrolla en dos plantas sobre rasante y una en sótano, y se inscribe en un rectángulo de 35 por 20 metros. La esquina suroeste de la planta sótano se estructura en voladizo para formar una entrada al garaje retranqueada respecto a las alineaciones generales de la vivienda. En ese espacio retranqueado se encuentra la entrada de servicio, con la escalera que sube a la planta baja desde la habitación de juego; junto a la entrada se sitúa un pequeño montacargas directamente comunicado con la despensa. El garaje permite el cómodo aparcamiento de diez vehículos, y a él da directamente el espacio dedicado a las instalaciones. Desde el garaje se accede a la vivienda a través de una puerta pivotante. El vestíbulo, con la escalera principal y el ascensor que comunica con las plantas superiores, se ilumina a través de una pared de vidrio que permite la visión de un patio ajardinado y enterrado. A este patio se abre la piscina cubierta, con un espacio para sauna. Desde el vestíbulo se accede así mismo a una sala de proyecciones y a un cuarto de almacén. El acceso principal, por la planta baja, se produce desde el patio de aparcamiento exterior mediante un retranqueo que forma un porche bajo excavado en el volumen construido. El vestíbulo tiene doble altura y a él se abre la escalera y el ascensor, con iluminación cenital. La crujía a sur se dedica a la zona de servicio, e incluye un aseo de invitados, estar de servicio, oficio, cocina, despensa, cuarto de lavado, almacenes de vajilla y cristalerías, desembarco de la escalera de sótano y arranque de la de servicio que accede a la planta superior. El resto de la planta baja lo ocupan el comedor, estar, salón con una parte de doble altura e iluminación cenital, despacho asimismo con dos alturas y otro porche excavado también en el volumen general de la casa.

La planta primera se dedica exclusivamente a dormitorios. La escalera principal permite el acceso a un distribuidor que, por un lado, vuelca sobre el vacío del vestíbulo, y por otro se abre al paisaje a través de tres ventanales en forma de patios, siempre retranqueados del perímetro del prisma general.

El dormitorio principal se sitúa en la esquina noroeste. En la esquina opuesta se sitúan, junto a la escalera de servicio, los dos dormitorios de invitados, cada uno con su vestidor, baño completo y terraza. El resto de la planta lo ocupan cinco dormitorios de hijos, todos con baño propio.

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Las Matas, Madrid

Vivienda unifamiliar en Las Matas+ Ver proyecto

Arquitectos:
Ignacio Vicens y Hualde
José Antonio Ramos Abengózar

Arquitecto colaborador:
Fernando Gil

Arquitecto técnico:
Gerardo Berrocal

Fotografía:
Estudio Vicens+Ramos
Javier Azurmendi
Eugeni Pons

La primera vez que utilizamos el revoco de cemento oxidado con sulfato de hierro fue en la vivienda de Torrelodones. La diseñamos casi al mismo tiempo que la de Las Matas, pero se termina un poco antes y es de alguna manera el banco de pruebas de ese material. Pero como esa casa ha sido muy poco publicada, parece que la de Las Matas es la primera oxidada.

Es una casa enterrada en gran parte, de manera que su enorme volumen queda oculto para el que llega. Ni siquiera desde el jardín puede apreciarse en su totalidad. Esto es algo que nos parecía imprescindible. Hay algo obsceno en la ostentación con la que ciertas mansiones se ofrecen al visitante. Es como una prepotente afirmación de lujo reflejado en dimensiones apabullantes. Es el recuerdo del palacio, antítesis de la casa.

Aquí, la vivienda se presenta gradualmente; se descubre poco a poco, y siempre fragmentariamente. Tiene un proceso de entrada muy complejo; estoy dispuesto a admitir que quizás sea excesivo, hasta demasiado enfático. Pero ese descubrimiento sucesivo, ascendiendo desde la entrada exterior, nos pareció importante y lo seguimos considerando un acierto.

La intimidad de la casa, su privacidad, viene determinada por la imposibilidad de reconocer funciones específicas en el apilamiento de prismas, en la macla de volúmenes. El visitante no puede identificar dormitorios, baños o estancias. Solo un porche abierto al jardín invita a dejar los coches.

He oído comentarios que ligaban esta casa a influencias de Barragán. Es posible, pero en cualquier caso no es una influencia consciente. Desde luego admiramos a Barragán, pero parece claro que nada hay aquí de su simplicidad monástica, de su despojado ascetismo. Es mucho más compleja y barroca. Hasta el óxido deslavado de las paredes debe más a Roma que a Méjico. O al menos es en Roma en lo que pensábamos. En esos paños que evidencian el paso de tiempo, la historia, la vida.

Además, nos parecía especialmente indicado para una casa de estas dimensiones utilizar materiales sencillos, casi industriales; la antítesis de la ostentación. El revoco es un material barato. Los suelos son todos de cemento bruñido y la carpintería de DM, excepto las puertas deslizantes, que son de chapa de acero oxidada, como los lucernarios y algunos volúmenes exteriores.

Las circulaciones son importantes y estructuran las plantas. Quedan enfatizadas por los patios y confluyen en el espacio de relación, el estar a doble altura. Hay referencias claras a la casa Moller, de Adolf Loos, con algunas citas literales. Nos interesa mucho la investigación de Loos en viviendas unifamiliares. He dado un curso de doctorado sobre este tema en el que insisto en la importancia de Loos en el origen y la evolución de la vivienda burguesa. Por cierto, hay un artículo muy inteligente de Adam Bresnick sobre la casa de Las Matas que pone de manifiesto esta influencia; te lo recomiendo; hace un brillante análisis y descubre la cita de la casa Moller en la situación del despacho de la madre.

Es una casa muy compleja en la que sin embargo el protagonismo de las circulaciones intenta introducir orden en la planta. Esta es una de las viviendas que nos ha dejado más satisfechos, entre otras cosas también porque hubo un magnífico acuerdo con el cliente.

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